El sindrome de déficit de atención, hiperkinesia o disfunción mínima cerebral, o como la mayoría de gente lo conoce 'hiperactividad', es diagnosticada a la mitad de los niños que van al psiquiatra.Esto sucede cuando el niño presenta un comportamiento anormal que incluye un movimiento excesivo, falta de atención, continua distracción, reacciones repentinas de rabia, inmadurez, desafío a los compañeros, desobediencia, hostilidad u otros problemas escolares.
El conjunto de síntomas aparece en los primeros años de vida y no presenta lesiones neurológicas ni déficit sensorial.
Según los últimos datos, entre el 3% y el 7% de los niños en edad escolar lo padecen. Por eso es muy interesante lo que dice el doctor Catells, en su entrevista.
Esto ocurre cuando en nuestro cerebro una neurona desprende una pequeña cantidad de substancia
química(neurotransmisor) que recoge otra neurona, a la vez se excita y envía el
mensaje a otra
neurona. Cuando un neurotransmisor
es escaso o se da en exceso ocurre que, la neurona no se excita o se excita
demasiado, con lo que se produce un desequilibrio entre los
neurotransmisores.Este desequilibrio sería el agente responsable de las dificultades que el niño tiene para centrar su atención y mantenerla durante un cierto tiempo, así como la falta de autocontrol y ajuste de su conducta als demandas del medio.
También sería responsable de de los cambios bruscos en su estado de ánimo, importante característica del del niño hiperactivo.
Tres de cada diez niños con Transtorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) siguen padeciendolo de adultos.
El 20% de los españoles en tratamiento por sus adicciones son adultos que mantienen la hiperactividad y que no han sido bien diagnosticados. Muchas veces estas personas presentan alteraciones neurológicas que les conducen a las drogas, lo que posibilita aún más el fracaso de su integración social.
Podemos encontar más información en:
www.psicopedagogia.com/hiperactividad


